martes, 5 de octubre de 2010

La Gioconda o Mona Lisa


La mona lisa
O La Gioconda, obra de Leonardo Da Vinci,  pintada en el siglo (1503- 1507) XVI, es propiedad del estado francés, se exhibe en el museo de Lovre de París.
Técnicamente
La técnica para pintarla fue el sfumato, técnica recurrente de Leonardo.
La Gironda no tiene cejas ni pestañas, se cree que fue para dejarle rasgos más ambiguos en su expresión facial, otros creen que el artista jamás terminó su obra.
Lleva la mona lisa un velo, que en aquella época significaba símbolo de castidad. Lleva las manos cruzadas, la mano derecha posa sobre el brazo de la izquierda, dando la impresión de serenidad. Los ojos se inclinan ligeramente hacia la izquierda y dan la impresión de mirar fijamente al receptor de la obra.
La delicadeza en la  manera de pintar las arrugas de la túnica que viste La Gironda, las manos, la fineza de los cabellos, el bordado de la prenda,, en esos elemento radica la calidad técnica de La Mona Lisa.
El enigma: la mirada.
El efecto de que la sonrisa desaparezca al mirarla directamente y sólo reaparezca cuando la vista se fija en otras partes del cuadro. El juego de sombras potencia la sensación de desconcierto que produce la sonrisa. No se sabe si parece sonreír o si es una sonrisa llena de amargura.
Hay quienes afirman que la sonrisa no contiene ningún enigma y que no es más que la sonrisa forzada de una asmática.  Los médicos aseguran que el enigma se reduce a la sonrisa de una mujer enferma de raquitismo o hepatitis.
Francesco Zanobi del Giocondo se entrevistó con Leonardo, a quien le pediría retratar a su tercer esposa Lisa Gherardini.
En abril de 1503 Da Vinci comenzó a pintar y prometió acabar en cuatro semanas, pero en ese tiempo apenas había terminado de pintar la cara. En cuatro años el autor terminó la obra.
Para que la modelo no tuviera “la melancolía característica de la pintura de retratos”, el artista tenía bufones y músicos animando a la Gioconda.